The fact that American children are generally consuming much less than the recommended portion of fruits and vegetables is no secret. Day by day children’s eating habits worsen and parents feel helpless in the situation. However, it is difficult to blame the children for not wanted to eat broccoli or an apple, for instance, when hamburgers, pizza, and french fries are so easily accessible. Unfortunately, the high number of cases of childhood obesity that have resulted these past few years is closely related to the lack of nutritional guidance in many families. So the question that may arise from a parent is the following: how to get a child to eat healthy in spite of the many unhealthy choices surrounding us?

1. Lead by Example

Just like with other behaviors, children generally imitate what their parents do in terms of eating habits. If, for instance, parents do not eat vegetables, it is highly unlike that their children will eat them either. If children see that their parents have their green salad with a tremendous amount of dressing and have a large soda on the side, then the kids are more than likely to develop those same eating habits. As a parent, it is crucial that one set the example of eating the adequate portions of the essential food categories, eating every 3-5 hours, and when eating out in the street going with the healthiest choice possible.

2. Repetitive Exposure

“Eww! I don’t like it” is something parents commonly hear from their children when eating vegetables or something new when they have not even tried the food.

Studies have shown that 18 months to two years of age, children create a negative reaction to trying new foods. The babies that once put nearly everything into their mouths now begin to be unwilling to try foods out of their daily diet. The most effective solution to this issue is to repetitively introduce the undesired food to the child in order for him or her to adapt to the new flavors.

3. Do Not Give Up, Instead Look For Alternatives!

Forcing a child to eat a particular meal only makes the kid dislike the food even more.

Therefore, it may be necessary to find ways that the child may like a particular entree or vegetable.

A. For one thing, try cooking the vegetables in various ways whether it be simmered, steamed, or grilled.

B. Depending on the child’s age, one can have a small piece of the kid’s entree to persuade him or her to at least try it.

C. Introduce need foods slowly. Try exposing the child to that particular meal various times, and each time having the child eat more of it until they have finally eaten the adequate portion.

  • studies have shown that one needs to be introduced to a food between 8-10 times in order for the taste buds to accept the flavor if a particular entree

4. Get Them Involved

Instead of doing all the cooking yourself, we suggest that you try getting your children involved. Ask them to go with you to the grocery store to help you pick out some vegetables to accompany tonight’s dinner. Once at home, have them peel a carrot for example, mixed or blend some ingredients, and even have them set up the dinner table. All of this interaction can certainly make them feel special and have a sense of pride in making a contribution. Such a positive experience can increase the chances of your children enjoying a nutritious meal.

Patience is key! Have a blessed day!

Niños, A Comer!

Que los niños Americanos están en general consumiendo menos frutas y verduras de la recomendada no es ningún secreto. Cada vez comen peor, y parece que los padres tiran la toalla de inmediato. Claro que en un mundo lleno de hamburguesas, pizzas, y papas fritas quien quiere un plato de brocoli o una manzana? Desafortunadamente, las altas tazas de obesidad infantil que se están dando en los últimos años están íntimamente relacionadas con la mala educación alimenticia que se da en muchas familias. Entonces, la gran pregunta que surge como padre es la siguiente: como se consigue que un niño coma sanamente en el mundo de hoy?

1. Predicar el ejemplo

Como sucede con otros comportamientos, los niños imitan aquello que hacen sus padres en cuestiones alimenticias. Dicho de otra manera, si los padres no comen verduras, es poco probable que los niños las coman. Si el padre le agrega aderezo a su ensalada verde, sus hijos no querrán comer la ensalada sola. Igualmente, si la madre siempre cena con un refresco, los niños no querrán beber agua. Como padre se suguiere que ponga el buen ejemplo al comer las porciones adecuadas de cada categoría de la pirámide de alimentos, de comer cada 3-5 horas, y cuando coma fuera de casa elegir lo mas saludable posible. De esta manera, habra mas tendencia de que los hijos elijan las mejores opciones alimenticias.

2. Exposición repetitiva

“Esto no me gusta” es la frase y la pelea que casi a diario los padres tienen con sus hijos al querer introducir algún alimento no antes comido.

Estudios han demostrado que alrededor de 18 meses a dos años, los niños crean una reacción negativa a probar alimentos nuevos o desconocidos. Los niños que se metían cualquier cosa a la boca meses antes, ahora empiezan a rechazar alimentos. Este comportamiento obedece en realidad al instinto de supervivencia. La solución mas efectiva a este problema ha resultado ser la exposición repetida. Es decir, dar muchas veces pequeñas porciones del alimento rechazado resulta en vencer la resistencia a esa comida.

3. No Rendirse y Buscar Alternativas

Obligarles a comer alimentos que son rechazados refuerza el sentimiento negativo.

A. La manera de actuar seria primero por ejemplo: si rechaza su hijo el brocoli, entonces tratar de prepararlo en diferentes formas.

B. Se puede pretender comer un bocadito del alimento rechazado y así seguramente se mostrara el niño mas dispuesto a comer una sola florecita minuscula del brocoli

C. Introduzca alimentos nuevos lentamente. Repita esto varios días aumentando ligeramente el tamaño de la porción

  • se calcula que se necesita entre 8-10 exposiciones para aceptar el sabor

4. Involucrar a Los Niños

Involucrar a sus hijos en la cocina puede crear una asociación positiva con la comida. Puede llevarlos al mercado a escoger una o dos verduras que se prepararan después. Puede pedirles que le ayude a pelar una zanahoria por ejemplo, o a hacer alguna mezcla. Incluso, puede pedirles que preparen la mesa para cenar. Toda esta ayuda o colaboración hace que los niños se sientan incluidos y tomen orgullo en la preparación de la cena. Es mas probable que coman la cena ahora ya que ellos mismos le ayudaron a cocinar.

Recuerde, la paciencia es clave! Tenga un excelente dia!